Un momento para respirar (27) Euskara ikasten ari naiz

Pintada en la playa de Laga, Bizkaia (Álvaro Minguito)

9 de abril

Si no tuviese el compromiso de publicar fragmentos de este diario en La Marea es posible que lo hubiese abandonado por un tiempo. Los días están tan llenos y mi cabeza tan dispersa que se me olvida detenerme a repasar el día y escribir mis impresiones. Me sucede algo parecido a lo que me pasa con el ejercicio físico: es una actividad con la que me siento bien después de realizarla, pero siempre la pongo en un lugar demasiado bajo de mi lista de urgencias.

No estoy acostumbrado a pasar tanto tiempo sin escribir (literatura). Siento que mi vida está incompleta si no creo. Cuando Edurne se ausenta unos días siento algo parecido. No, no es que mi vida esté incompleta, es más bien que vivo en modo standby. No se me ocurre una buena palabra en castellano –reposo, espera, no me valen–. En los aparatos de gas –calentadores, estufas–, cuando solo está una pequeña llama encendida pero los quemadores apagados, se dice en francés que está en veilleuse; si se abre el agua caliente o se demanda más calor se produce una llamarada y como un soplo fuerte que anuncia el pleno funcionamiento. Eso es: cuando no escribo o no está Edurne me encuentro en veilleuse y anhelo el momento de la llamarada.

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Una rebelión de derechas

«Nos hemos acostumbrado a ver a personajes de la élite política y social presentarse como rebeldes frente al sistema, prometer el regreso a tiempos mejores, defender en público los valores que pisotean en privado, y enarbolar la bandera de la libertad individual y de la insolidaridad. También hemos visto como se saltan la ley sin que eso tenga repercusiones en su carrera política.»

Una utopía sin paraísos

Para acabar el año me pidieron que escribiese sobre algún deseo más o menos utópico para el futuro cercano y esto es lo que pensé. Ojalá os interese.

Fotografía Reuters/François Lenoir.

¿Proteger la libertad de prensa o proteger la verdad?

Escribí el artículo cuando los ataques de hackers a medios independientes acababa de comenzar. La gravedad del ataque confirma alguna de las cosas que menciono. Y, como alguno me ha respondido leyendo solo el título y quizá dos o tres frases, avanzo que no, no propongo acabar con la libertad de prensa.

Fotografía: imagen de archivo de una protesta de periodistas. A.M.