Un momento para respirar (90 aprox.) Violencias aceptables.

Llevo meses sin subir aquí los diarios que he seguido publicando en La marea. A ver si retomo la costumbre.

Guillotina. Gary Dennes

2 de septiembre

El verano ha estado cuajado de noticias desastrosas. El fascismo sociológico se extiende, por ahora, imparable. El sufrimiento ajeno se presenta como amenaza para así desactivar nuestra mala conciencia. Lo que Eco llamaba el fascismo eterno se cuela, como siempre, por las grietas de la convivencia, aprovechando fracturas y conflictos para sus propios fines –que nunca son la resolución de esos conflictos, sino que se dirigen a su exacerbación–. El capitalismo, cuya naturaleza le lleva a la maximización de beneficios, al no tener competencia ni amenaza, se ha lanzado a exprimir al máximo la plusvalía y los rendimientos del capital, para lo que necesita una prensa, una policía y una judicatura compradas y unos políticos sumisos, productos todos ellos fáciles de obtener. Y ahora además cuenta con una capacidad de penetración en la vida social y en las conciencias y de control de los cuerpos que ni siquiera la religión tuvo en el pasado. Como se ve, regreso al curso pletórico de optimismo.

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