
Fotograma de Tasio (1984), película de Montxo Armendáriz, recientemente restaurada
19 de septiembre
Me llaman la atención las fechas de algunos poemas de Victor Serge, revolucionario, periodista y poeta: 1934, 1935, 1938, 1941… Es decir, mientras el ascenso de Hitler continúa imparable, mientras el dictador nazi se ha hecho con el poder, poco después de las purgas de Stalin, en medio de la Segunda Guerra Mundial, el revolucionario encuentra tiempo para escribir poemas.
Me acuerdo ahora de algo que escribió Primo Levi en El sistema periódico. Lo busco en mis notas: «Si no me equivoco, todos escribíamos poemas […] Escribir poemas tristes y crepusculares, ni siquiera muy hermosos, mientras el mundo ardía, no nos parecía extraño ni vergonzoso».
No hay contradicción alguna entre luchar y escribir, entre contemplar la catástrofe y entregarse a la poesía. Claro que la poesía puede ser una herramienta para no mirar la realidad, pero también lo es para atreverse a sentirla desde un espacio protegido.
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